Mas efímero que
el mismísimo tiempo.
Señor de las arrugas,
verdugo de la vida,
te ha salido competencia.
Algo hecho a nuestra
medida.
Como el amor de una pareja
que se consume y se adiestra.
De mis labios salen
humo y cenizas
por el cigarrillo
que mis palabras cortejan.
Vainilla para tus oidos.
Laberinto de palabreria
martes, 25 de marzo de 2014
martes, 18 de marzo de 2014
Te observan, te miran.
Huelen el desconcierto
que apestan tus hechos.
Sirven de guía, no de consuelo.
Sin pedir nada a cambio
engañarían a un ladronzuelo
con melosas palabras que
se arrugan y se aplastan.
Del lápiz, no del alma
salen nuestras balas
que aun no matan.
Con una pala
y un pedazo de nada
se entierran
los misterios
que en nuestras cabezas
se arrugan y se aplastan.
Huelen el desconcierto
que apestan tus hechos.
Sirven de guía, no de consuelo.
Sin pedir nada a cambio
engañarían a un ladronzuelo
con melosas palabras que
se arrugan y se aplastan.
Del lápiz, no del alma
salen nuestras balas
que aun no matan.
Con una pala
y un pedazo de nada
se entierran
los misterios
que en nuestras cabezas
se arrugan y se aplastan.
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